El brillante camino recorrido por las deportistas españolas

 

El impulso que experimentado el deporte femenino en los últimos años ha sido incalculable, y su techo es todavía inimaginable. Cada día, nuestras deportistas dan más de qué hablar, los éxitos crecen a pasos agigantados y eso incita a que las más jóvenes vean como una posibilidad real seguir los pasos de sus referentes. 

 

El deporte femenino español está viviendo su mejor momento, con referentes a cualquiera de los niveles y disciplinas en las que miremos. Ejemplos como el de Carolina Marín, Sandra Sánchez, Ana Peleteiro u Ona Carbonell no hacen sino ratificar el trabajo bien hecho, que no ha pasado desapercibido entre las empresas patrocinadoras. Desde 2015, Iberdrola comenzó a apoyar el programa Universo Mujer, lo que le ha convertido hoy en el principal impulsor del deporte femenino en España, con su patrocinio a 16 federaciones, muchas de ellas representadas en Tokio y 23 Ligas Femeninas en nuestro país. Una apuesta decisiva por la igualdad en el deporte. 

Son más de 300.000 deportistas que crecen día a día bajo el paraguas del programa Universo Mujer: “Acciones como las que está haciendo Iberdrola son muy importantes. No solo a nivel económico. También en cuanto a la visibilidad y repercusión en el ámbito digital. Las próximas generaciones marcarán el crecimiento del deporte”, reconoce Miriam Casillas, triatleta y olímpica española.

Igual de importante para Iberdrola es el deporte paralímpico, donde sobresalen figuras como Sarai Gascón, Teresa Perales, Desirée Vila, Nuria Marqués o Susana Rodríguez, recientemente portada de la revista TIME: “el deporte paralímpico y la medicina juntos en tiempos de pandemia me han llevado a ser portada… gracias. Ahora, ¡es el momento de Tokio!” publicó la triatleta en su perfil de Twitter:

Celia Jiménez, internacional con la selección española de fútbol y jugadora de las OL Reign de la NWSL, valora muy positivamente, y desde la distancia, el impulso de Iberdrola al deporte: “Ha puesto en el mapa muchos deportes femeninos que eran desconocidos en España. Está invirtiendo, no solo en crear unas competiciones más profesionales, sino también en los valores que se promueven a través de las deportistas, reflejados en la sociedad”.

Uno de los ejemplos más claros de la evolución del deporte femenino es el caso del atletismo. En los Juegos Olímpicos de Monreal, en 1976, Carmen Valero rompió las barreras para nuestras atletas siendo la primera en participar en esta cita. 

En Tokio, solo 45 años después, tendremos 26 atletas españolas. “Ha hecho una apuesta muy fuerte para apoyarnos, nos da recursos… Lo estamos notando mucho en las ligas de atletismo, por ejemplo”, reconocía Maitane Melero, campeona de España en 10.000 metros en pista en una entrevista. 

María Vicente encarna la emoción, el nerviosismo, la inquietud y la ilusión de cualquier deportista en la previa a su debut en unos Juegos Olímpicos. A sus 20 años es una de las promesas más importantes del atletismo español: “Sin el apoyo y la visibilidad que nos brindan empresas tan entregadas a la causa como Iberdrola, el impacto sería mucho menor. Por eso, y creo que hablo en nombre de todas las deportistas, no podemos más que agradecer su implicación durante estos años y desear que el vínculo perdure en el tiempo”.

Muchísima suerte a todas. Esto no ha hecho nada más que comenzar, el camino sigue y será brillante gracias a vuestros éxitos.

Ir arriba