Belén Carro y Paula Soria, campeonas de España pero con la mente en París 2024

 

La corona del Vóley playa español tiene nuevas dueñas. Belén Carro y Paula Soria vuelven a lo alto del ranking en el panorama nacional, pero no se conforman y buscan retos mayores. 

 

Lo suyo fue como un amor a primera vista, como un flechazo de instituto. Belén Carro y Paula Soria apenas habían escuchado algo la de una de la otra cuando se juntaron en su primer torneo en 2018. Un amor deportivo destinado al éxito ya que lo ganaron. “Qué bebé”, pensó Paula de Belén, pero se sintieron tan cómodas que hoy son campeonas de España de Vóley playa y persiguen un objetivo de lo más ambicioso: “Soñamos con estar en las olimpiadas en París 2024, hay que trabajar mucho para ello, pero es nuestra ilusión”, reconoce la madrileña Belén Carro.

 

Paula Soria, alicantina de 28 años de edad, lleva toda la vida ligada al Voley playa, ha sido campeona de España en 5 ocasiones, pero admite la dureza de este último: “El campeonato de España es un logro muy importante para nosotras. Hace dos años se nos escapó el oro y ahora hemos conseguido revalidar el título que obtuvimos en 2018. Cada torneo es más complicado y cada año hay más nivel. Estamos muy contentas y vamos a disfrutar de un final de temporada alegre”, sentencia. 

Este dúo peculiar madrileño-alicantino con residencia en Lorca en el Centro Internacional de Voley playa ha llevado una preparación dura, meticulosa y exigente antes de ganar el oro en Fuengirola: “La preparación ha sido bastante larga. Empezamos a entrenar en noviembre, casi un año entrenando, también para el circuito mundial y el europeo. Ha sido dura, difícil por la Covid-19 y las restricciones para viajar… pero ha podido salir el circuito y lo agradecemos mucho”, comenta Paula. “Hemos pasado muchísimos controles de PCR y antígenos, además hemos sido muy estrictas con las medidas de seguridad. Los torneos se hacen en modo burbuja, por lo que eran seguros”, añade Belén. 

 

¿Cómo empieza una madrileña como Belén en esta modalidad? Muy sencillo: “En Madrid no tenemos playa, pero sí que hacía Vóley en invierno, y en cuanto salía el Sol, y gracias a que tenía una entrenadora que adoraba esta modalidad y que siempre nos la inculcó, íbamos a entrenar vóley playa”. Más fácil fue el camino de Paula: “En Alicante hay mucha afición, en verano es increíble. Ahora en invierno es cierto que hay más gente, pero en julio y agosto… es tremendo. Yo empecé en la pista, y en verano, para no estar parada, pues iba a jugar al Vóley playa y así empecé”.

Una cosa tienen clara: «El circuito femenino está teniendo mucho apoyo y empuje por parte de Iberdrola. Estamos muy contentas porque esta ayuda es muy necesaria para nosotras y que una empresa de este nivel apueste por nosotras y el deporte femenino es increíble”, sentencia Belén, agradecida del apoyo de Iberdrola. 

Con París en el horizonte gracias a un ciclo de clasificación más corto, Paula no olvida el resto de asuntos pendientes de la pareja: “Son tres años entre Tokio y París, algo atípico. Lo normal es que en este tiempo haya muchos cambios de parejas, pero al ser de menos duraciones, no va a ocurrir en tanta escala. El año que viene también hay un Mundial y es otro objetivo que tenemos”.

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